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jueves, 16 de abril de 2009

El eclipse, un cuento de Augusto Monterroso


Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.

Walt Whitman y el docto astrónomo

CUANDO ESCUCHÉ AL DOCTO ASTRÓNOMO

Cuando escuché al docto astrónomo,
cuando me presentaron en columnas
las pruebas y guarismos,
cuando me mostraron las tablas y diagramas
para medir, sumar y dividir,
cuando escuché al astrónomo discurrir
con gran aplauso de la sala,
qué pronto me sentí inexplicablemente
hastiado,
hasta que me escabullí de mi asiento y
me fui a caminar solo,
en el húmedo y místico aire nocturno,
mirando de rato en rato,
en silencio perfecto a las estrellas.

Bicentenario del nacimiento de Mariano José de Larra

Mariano José de Larra y Sánchez de Castro (Madrid, 24 de marzo de 1809 – Ibídem, 13 de febrero de 1837) fue un escritor y periodista español y uno de los más importantes exponentes del romanticismo español.

Es considerado, junto a Espronceda, Bécquer y Rosalía de Castro, la más alta cota del romanticismo literario español. Periodista, crítico satírico y literario, y escritor costumbrista, publica en prensa más de doscientos artículos a lo largo de tan sólo ocho años. Impulsa así el desarrollo del género ensayístico. Escribe bajo los seudónimos Fígaro, Duende, Bachiller y El pobrecito hablador. De acuerdo con Iris M. Zavala, Larra representa el «romanticismo democrático en acción». Lejos de la complacencia en las efusiones del sentimiento, Fígaro sitúa España en el centro de su obra crítica y satírica. Su obra ha de entenderse en el contexto de las Cortes recién nacidas tras la década ominosa (1823–1833), y de la primera guerra carlista (1833–1840).

Tras el temprano suicidio de Larra a los 27 años de edad, José Zorrilla lee en su entierro una elegía con la que se da a conocer.

En 1908 algunos de los representantes de la generación del 98, Azorín, Unamuno y Baroja, llevan una corona de flores a su tumba, homenaje que significa su redescubrimiento y la identificación del grupo con el pensamiento de Larra y con su preocupación por España.

Fuente: wikipedia

Un poema sobre astronomía

El cántico de los cánticos

En el principio ...
El Big Bang.
Remontémonos al primer origen, la chispa
de donde todo viene:
no existía materia ni movimiento ni espacio ni tiempo.
Y la Gran Explosión.
Un comienzo definido en el tiempo
y un comienzo definido del tiempo
y el espacio nació curvo como un huevo.
Primero un universo muy pequeño. Imaginemos
mil millones de toneladas en el tamaño de una aceituna.
Después, la primeras reacciones nucleares:
unos neutrones y protones por pares
procreando núcleos de deuterio.
Cuando el universo tendría un millón de años
aparecieron los átomos (núcleo con electrón).
Un electrón girando alrededor de un núcleo.
Cuando el universo se llenó de átomos
se volvió transparente y la luz ya pudo pasar
de un extremo al otro del universo.
Ni galaxias ni estrellas ni planetas existían todavía.
El principio
fue que el amor se convirtió en energía.

En el principio
el cosmos estaba sin forma y vacío
y el Espíritu de Dios empollaba sobre la radiación.
el universo era todavía radiación y no materia.
y empezó el tiempo.
Materia y antimateria
brotaron de la pura radiación,
de la pura energía.
Tal vez fueron millones de años
Que todo estuvo en tinieblas.
Primero sólo existía lo simple...

Ernesto Cardenal, Cántico cósmico, 1992

miércoles, 1 de abril de 2009

Bicentenario de Nikolái Gógol


Hoy se cumplen 200 años del nacimiento de Nikolái Gógol (1809-1852), considerado padre del realismo moderno ruso. Dos países celebran hoy con festejos la figura del escritor y se disputan su legado: Rusia y Ucrania.
Gógol nació en Soróchintsi, en la región de Poltava, actual Ucrania, pero en 1828 se trasladó a San Petersburgo, donde comenzó su carrera literaria de la mano de Pushkin. Fue con la publicación en 1836 de la comedia ‘El inspector’, de un marcado tono satírico, cuando Gógol comenzó a ser conocido como escritor. Debido a la controversia generada por dicha obra, Gógol empiró a Roma, y pasó sus siguientes cinco años entre Italia y Alemania. Durante esa época se gestó la primera parte de su novela cumbre, Almas muertas, que se publicó en 1842. En los años siguientes su fe cristiana ortodoxa se radicalizó y tras el regreso de una peregrinación a Jerusalén, decidió abandonar la literatura y concentrarse en la religión. Días antes de su muerte en Moscú, quemó lo que había escrito de la segunda parte de ‘Almas muertas’. Sólo algunos fragmentos se escaparon de la quema y lograron hacerse públicos.
La presentación en Kiev (Ucrania) de las obras completas de Gógol en ruso y en ucraniano ha reavivado la disputa por el monopolio del escritor, en especial a raíz de la traducción de la novela Taras Bulba. La acción está ambientada en el siglo XVI en tierras ucranianas, actualmente rusas, que estaban parcialmente ocupadas por polacos. Para muchos críticos y políticos rusos, la traducción al ucraniano elimina alusiones como “Rusia” y “patria rusa” y las sutituye por “nuestra tierra”, “la tierra de los cosacos” o “Ucrania”, en un intento de adaptar la obra a la situación política presente.
El malestar incluso se reflejó el pasado viernes en la Duma Estatal, donde llegó a hablarse de “actividades subversivas” contra Gógol. Finalmente, la Duma adoptó una disposición por la que se remarca el carácter ruso del autor. El propio ministro del Interior de Ucrania, Yuri Lutsenko, admitió que considera a Gógol un gran escritor, “pero no un gran ucraniano”, puesto que sus textos reflejan una imagen romántica de Ucrania.
Para Miroslav Popóvich, director del Instituto de Filosofía de Kiev, el debate sobre la identidad rusa o ucrania de Gógol es una superficialidad con la que se persigue transferir asuntos políticos al terreno literario:
Gógol es uno de los fundadores de la literatura rusa, posiblemente uno de los más grandes escritores en ruso, pero conserva las raíces nacionales ucranias y contempla San Petersburgo con ojos de un hombre meridional. Al traducir ‘Tarás Bulba’ se pierde el aroma de la estepa, el aroma ucranio, que existe en el original ruso.[...] En Ucrania tenemos nuestros necios radicales y en Rusia también, y ambos son desagradables.
El acto central de los festejos en Rusia tuvo lugar en el cementerio de personajes ilustres de Novodevichy (Moscú), donde se ofreció una misa ortodoxa y diversos representantes del gobierno y de la cultura depositaron flores en la tumba. El presidente del Senado, Serguéi Mirónov, destacó la apertura esta semana de un museo dedicado al escritor, de la exposición en el Museo Histórico y de los distintos actos que se celebrarán durante estos días, como lecturas públicas y adaptaciones teatrales de sus obras


Vía: El País

jueves, 19 de marzo de 2009

Libros para el Día Internacional de la Mujer

Os presentamos algunos libros interesantes sobre mujeres que hicieron historia y que podrésis encontrar en nuestra biblioteca:


Las damas del laboratorio, José Mª Casado

Hasta el reconocimiento internacional de Marie Curie, podría decirse que las mujeres no han existido en el mundo de la ciencia. Sin embargo, han trabajado en laboratorios, en universidades, en empresas, contribuyendo de forma notable al desartrollo de sus disciplinas. La autora saca a la luz la vida de algunas de estas mujeres extraodrdinarias que, como la astrónoma Hypatia (siglo II) o la aritmética María Andrea Casamayor en siglo XVIII, han pasado de puntillas por la historia de la ciencia.





Mujeres, manazanas y matemáticas. Entretijidas, Mondeleu Moreno


La canción de Amina, Sigrid Heuk Situada en el desierto de Marruecos, la historia nos habla de dos tribus bereberes, sus enfrentamientos por el territorio, su tracdición y sus costumbres. La princesa Amina, la hija del jeque de una tribu, lucha por conseguir la igualdad con sus hermanos: montar a caballo, cuidar de las ovejas, salir de caza..., en un ambiente hostil para la mujer. Un libro recomendado para lectores de primer ciclo de Eso.

Día Internacional de la Mujer


Las literatas (Cartas a Eduarda) (1866), es un artículo sobre la condición femenina en que la autora advierte de la atribución de obras de mujeres a hombres, especialmente a sus maridos. En esta carta Nicanora aconseja a Eduarda que no escriba, que no publique, que rompa sus poemas, en un ejercicio de sarcasmo contra el estatus al que eran apartadas las mujeres creadoras.
CARTA A EDUARDA
Mi querida Eduarda:
¿Seré demasiado cruel, al empezar esta carta, diciéndote que la tuya me ha puesto triste y malhumorada? ¿Iré a parecerte envidiosa de tus talentos, o brutalmente franca, cuando me atrevo a despojarte, sin rebozo ni compasión, de esas caras ilusiones que tan ardientemente acaricias? Pero tú sabes quién soy, conoces hasta lo íntimo mis sentimientos, las afecciones de mi corazón, y puedo hablarte.
No, mil veces no, Eduarda; aleja de ti tan fatal tentación, no publiques nada y guarda para ti sola tus versos y tu prosa, tus novelas y tus dramas: que ése sea un secreto entre el cielo, tú y yo. ¿No ves que el mundo está lleno de esas cosas? Todos escriben y de todo. Las musas se han desencadenado. Hay más libros que arenas tiene el mar, más genios que estrellas tiene el cielo y más críticos que hierbas hay en los campos. Muchos han dado en tomar esto último por oficio; reciben por ello alabanzas de la patria, y aunque lo hacen lo peor que hubiera podido esperarse, prosiguen entusiasmados, riéndose, necios felices, de los otros necios, mientras los demás se ríen de ellos. Semejantes a una plaga asoladora, críticos y escritores han invadido la tierra y la devoran como pueden. ¿Qué falta hacemos, pues, tú y yo entre ese tumulto devastador? Ninguna y lo que sobra siempre está demás. Dirás que trato esta cuestión como la del matrimonio, que hablamos mal de él después que nos hemos casado; mas puedo asegurarte, amiga mía, que si el matrimonio es casi para nosotros una necesidad impuesta por la sociedad y la misma naturaleza, las musas son un escollo y nada más Y, por otra parte, ¿merecen ellas que uno las ame? ¿No se han hecho acaso tan ramplonas y plebeyas que acuden al primero que las invoca, siquiera sea la cabeza más vacía? juzga por lo que te voy a contar.
Hace algún tiempo, el barbero de mi marido se presentó circunspecto y orgullosamente grave. Habiendo tropezado al entrar con la cocinera, le alargó su mano y la saludó con la mayor cortesía, diciendo: «A los pies de usted, María: ¿qué tal de salud?,» «Vamos andando –le contestó muy risueña–, ¿y usted, Guanito?» «Bien, gracias, para servir a usted.» «¡Qué fino es usted, amigo mío! –añadió ella, creyéndose elevada al quinto cielo porque el barberillo le había dado la mano al saludarla y se había puesto a sus pies –. ¡Cómo se conoce que ha pisado usted las calles de La Habana! Por aquí, apenas saben los mozos decir más que buenos días.»
– ¡Cómo se conoce que vienes de aquella tierra! –exclamé yo para mí–. Tú ya sabes, Eduarda, cuál es aquella tierra…, aquella feliz provincia en donde todos, todos (yo creo que hasta las arañas) descienden en línea recta de cierta antigua, ingeniosa y artística raza que ha dado al mundo lecciones de arte y sabiduría.
–¿Cómo no ha venido usted más antes? –le preguntó mi marido algo serio. ¿No sabía usted que le esperaba desde las diez?
–Cada cual tiene sus ocupaciones particulares –repuso el barbero con mucho tono y jugando con el bastón– Tenía que concluir mi libro y llevarlo a casa del impresor, que ya era tiempo.
–¿Qué libro?–repuso mi marido lleno de asombro.
–Una novela moral, instructiva y científica que acabo de escribir, y en la cual demuestro palpablemente que el oficio de barbero es el más interesante entre todos los oficios que se llaman mecánicos, y debe ser elevado al grado de profesión honorífica y titulada, y trascendental por añadidura.
Mi marido se levantó entonces de la silla en que se sentara para ser inmolado, y cogiendo algunas monedas, se las entregó al barbero, diciendo:
–Hombre que hace tales obras no es digno de afeitar mi cara –y se alejó riendo fuertemente; pero no así yo, que, irritada contra los necios y las musas, abrí mi papelera y rompí cuanto allí tenía escrito, con lo cual, a decir verdad, nada se ha perdido.
Porque tal es el mundo, Eduarda: cogerá el libro, o, mas bien dicho, el aborto de ese barbero, a quien Dios hizo más estúpido que una marmota, y se atreverá a compararlo con una novela de Jorge Sand.
–Yo tengo leídas muchas preciosas obras — me decía un día cierto joven que se tenía por instruido–. Las tardes de la Granja y el Manfredo de Byron; pero, sobre todo, Las tardes de la Granja me han hecho feliz.
–Lo creo — le contesté y mudé de conversación.
Esto es insoportable para una persona que tenga algún orgullo literario y algún sentimiento de poesía en el corazón; pero sobre todo, amiga mía, tú no sabes lo que es ser escritora. Serlo como Jorge Sand vale algo; pero de otro modo, ¡qué continuo tormento!; por la calle te señalan constantemente, y no para bien, y en todas partes murmuran de ti. Si vas a la tertulia y hablas de algo de lo que sabes, si te expresas siquiera en un lenguaje algo correcto, te llaman bachillera, dicen que te escuchas a ti misma, que lo quieres saber todo. Si guardas una prudente reserva, ¡qué fatua!, ¡qué orgullosa!; te desdeñas de hablar como no sea con literatos. Si te haces modesta y por no entrar en vanas disputas dejas pasar desapercibidas las cuestiones con que te provocan, ¿en dónde está tu talento?; ni siquiera sabes entretener a la gente con una amena conversación. Si te agrada la sociedad, pretendes lucirte, quieres que se hable de ti, no hay función sin tarasca. Si vives apartada del trato de gentes, es que te haces la interesante, estás loca, tu carácter es atrabiliario e insoportable; pasas el día en deliquios poéticos y la noche contemplando las estrellas, como don Quijote. Las mujeres ponen en relieve hasta el más escondido de tus defectos y los hombres no cesan de decirte siempre que pueden que tina mujer de talento es una verdadera calamidad, que vale más casarse con la burra de Balaam, y que sólo una tonta puede hacer la felicidad de un mortal varón.
Sobre todo los que escriben y se tienen por graciosos, no dejan pasar nunca la ocasión de decirte que las mujeres deben dejar la pluma y repasar los calcetines de sus maridos, si lo tienen, y si no, aunque sean los del criado. Cosa fácil era para algunas abrir el armario y plantarle delante de las narices los zurcidos pacientemente trabajados, para probarle que el escribir algunas páginas no le hace a todas olvidarse de sus quehaceres domésticos, pudiendo añadir que los que tal murmuran saben olvidarse, en cambio, de que no han nacido más que para tragar el pan de cada día y vivir como los parásitos.
Pero es el caso, Eduarda, que los hombres miran a las literatas peor que mirarían al diablo, y éste es un nuevo escollo que debes temer tú que no tienes dote. únicamente alguno de verdadero talento pudiera, estimándote en lo que vales, despreciar necias y aun erradas preocupaciones; pero… ¡ay de ti entonces!, ya nada de cuanto escribes es tuyo, se acabó tu numen, tu marido es el que escribe y tú la que firmas.
Yo, a quien sin duda un mal genio ha querido llevar por el perverso camino de las musas, sé harto bien la senda que en tal peregrinación recorremos. Por lo que a mí respecta, se dice muy corrientemente que mi marido trabaja sin cesar para hacerme inmortal. Versos, prosa, bueno o malo, todo es suyo; pero, sobre todo, lo que les parece menos malo y no hay principiante de poeta ni hombre sesudo que no lo afirme. ¡De tal modo le cargan pecados que no ha cometido! Enfadosa preocupación, penosa tarea, por cierto, la de mi marido que costándole aún trabajo escribir para sí (porque la mayor parte de los poetas son perezosos), tiene que hacer además los libros de su mujer, sin duda con el objeto de que digan que tiene una esposa poetisa (esta palabra ya llegó a hacerme daño) o novelista, es decir, lo peor que puede ser hoy una mujer.
Ello es algo absurdo si bien se reflexiona, y hasta parece oponerse al buen gusto y a la delicadeza de un hombre y de una mujer que no sean absolutamente necios… Pero ¿cómo cree que ella pueda escribir tales cosas? Una mujer a quien ven todos los días, a quien conocen desde luna, a quien han oído hablar, y no andaluz, sino lisa y llanamente como cualquiera, ¿puede discurrir y escribir cosas que a ellos no se les han pasado nunca por las mientes, y eso que han estudiado y saben filosofía, leyes, retórica y poética, etc.? Imposible; no puede creerse a no ser que viniese Dios a decirlo. ¡Si siquiera hubiese nacido en Francia o en Madrid! Pero ¿aquí mismo?… ¡Oh!…
Todo esto que por lo general me importa poco, Eduarda, hay, veces, sin embargo, que me ofende y, lastima mi amor propio, y he aquí otro nuevo tormento que debes añadir a los ya mencionados.
Pero no creas que para aquí el mal, pues una poetisa o escritora no puede vivir humanamente en paz sobre la tierra, puesto que, además de las agitaciones de su espíritu, tiene las que levantan en torno de ellas cuantos la rodean.
Si te casas con un hombre vulgar, aun cuando él sea el que te atormente y te oprima día y noche, sin dejarte respirar siquiera, tú eres para el mundo quien le maneja, quien le lleva y trae, tú quien le manda; él dice en la visita la lección que tú le has enseñado en casa, y no se atreve a levantar los ojos por miedo a que le riñas y todo esto que redunda en menosprecio de tu marido, no puede menos de herirte mortalmente si tienes sentimientos y dignidad, porque lo primero que debe cuidar una mujer es de que la honra y la dignidad de su esposo rayen siempre tan alto como sea posible. Toda mancha que llega a caer en él cunde hasta ti y hasta tus hijos: es la columna en que te apoyas y no puede vacilar sin que vaciles, ni ser derribada sin que te arrastre en su caída.
He aquí, bosquejada deprisa y a grandes rasgos, la vida de una mujer literata. Lee y reflexiona; espero con ansia tu respuesta.
– Tu amiga, Nicanora.
———————————————————————–
Paseándome un día por las afueras de la ciudad, hallé una pequeña cartera que contenía esta carta. Parecióme de mi gusto, no por su mérito literario, sino por la intención con que ha sido escrita, y por eso me animé a publicarla. Perdóneme la desconocida autora esta libertad, en virtud de la analogía que existe entre nuestros sentimientos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Libros juveniles en Tematika.com

Ranking Juveniles

La fascinante relación entre la adolescente Bella
y elirresistible vampiro Edward, mezcla perfecta
de romancee intriga, se enfrentará a nuevos
obstáculos, incluyendo unadolorosa separación,
la misteriosapresencia de ...
(Seguir leyendo)

Una de las historias de amor más apasionantes
de los últimostiempos concluye. En este libro
lleganlas respuestas a laspreguntas quequedaron
abiertasen Eclipse, y se revelará eldestino de los
protagonistas.Pasión... (Seguir leyendo)


Después de 7 volúmenes y más de 10 años dedicados a
Harry Potter, la afamada y exitosa escritora británica
J. K. Rowling ha dado a luz un nuevo retoño literario,
pletórico de más magia narrativa y de la misma buena
pluma... (Seguir leyendo)

¿Quiénes son Dedo Polvoriento, Capricornio o
Lenguade Brujo? ¿Qué tienen que ver con Meggie
y Mo, su padre?¿Por qué el nunca le ha revelado
sugran secreto? CuandoMo saluda a un extraño
visitanteque aparece en su casa...
(Seguir leyendo)


Tercera y penúltima entrega de la serie juvenil
más exitosade fantasía en el mundo entero. Más
de 10millones deejemplares vendidos en todo
el mundo....
(Seguir leyendo)


La fecha crucial se acerca. Cuando cumpla los
diecisieteaños,Harry perderá el encantamiento
protector que lomantiene a salvo. El anunciado
enfrentamiento a muertecon lord Voldemortes
inminente, y la casi imposible ...
(Seguir leyendo)



jueves, 22 de enero de 2009

Lectura recomendada

El herrero de la luna llena, María Isabel Molina
Sinopsis: Pese a su juventud, Yago domina los secretos de la fragua y los metales, pero se opone a las prácticas supersticiosas de su gremio profesional. Como castigo por su soberbia, el gremio le manda recorrer el Camino de Santiago. La aventura, el amor y el peligro serán sólo algunos de sus compañeros de viaje.
Este es el segundo libro que proponemos para la creación de un club de lectura.Los alumnos de 1º y 2º de ESO que lean la obra pueden enviar sus impresiones y comentarios a huertabiblo@gmail.com indicando nombre y curso. Vuestra participación será tenida en consideración a la hora de evaluar. Esperamos que os guste.


lunes, 19 de enero de 2009

Lectura recomendada

Cuartos oscuros, de Juan Madrid
Sinopsis: Tomás, estudiante de diecisiete años, hijo de divorciados, recibe una carta con matasellos de la Prisión de Málaga: su padre planea fugarse de la cárcel y quiere reunirse con él. Tomás, soñador, fascinado por las ‘‘hazañas’‘ de su padre, sale de su casa en Vallecas, se echa el macuto al hombro y se pone en camino. Pero lo que parecía fácil se transforma en una pesadilla, ya que tiene que sobrevivir en la calle y enfrentarse a las amenazas que ponen en peligro su vida. Al mismo tiempo, su padre intenta escaparse, pero la policía no tardará en detenerle de nuevo. Al final, Tomás consigue ver a su padre esposado antes que vuelva a ingresar en prisión.

Este es el primer libro que proponemos para la creación de un club de lectura.
Los alumnos de 3º y 4º de ESO que lean la obra pueden enviar sus impresiones y comentarios a

jueves, 4 de diciembre de 2008

Violencia de género en la literatura. Un cuento de Emilia Pardo Bazán

Emilia, condesa de Pardo Bazán (La Coruña, 16 de septiembre de 1851 - Madrid, 12 de mayo de 1921) fue una novelista, periodista, ensayista y crítico española introductora del naturalismo en España.
Fue una mujer de gran inteligencia, inmensa cultura, singular capacidad de trabajo y activa defensora de los derechos de la mujer. El indulto, el cuento que os presentamos, de protagonista femenino, como otros muchos relatos suyos, la atención se centra en la precaria situación de la mujer en la sociedad de la época, y las dificultades consiguientes que esta circunstancia acarrea en su existencia, acentuadas en este caso por el hecho de que se cierne sobre ella una grave amenaza por parte de su marido, de la que legalmente le resulta imposible defenderse. En la elección de este asunto se advierte claramente la preocupación de la autora por la condición femenina y en el plano estrictamente literario se hace patente la habilidad en la descripción del estado de ánimo de la protagonista y la también la conducción de la trama, sostenida mediante una tensión hábilmente dosificada.
En el siguiente enlace podéis leer el cuento completo: http://es.wikisource.org/wiki/El_indulto
En esta página http://es.wikisource.org/ encontraréis, además, obras de más de mil autores.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Orientaciones para leer en familia

Cuando estéis leyendo con vuestro hijo o hija, os hacemos las siguientes recomendaciones:
· Apagad la tele o la radio, para no distraeros.
· Que no resulte una obligación y que sea un rato divertido.
· Si vuestros hijos todavía no aben leer, podréis mirar con ellos las imágenes de un libro o leerles alguna historia.
· Preguntadle al profesor o al responsable de la biblioteca escolar del centro educativo de vuestros hijos qué lecturas son más apropiadas o cómo tenéis que hacerlo.-
· Después de la lectura, comentad lo que habéis leído: personajes, situaciones, etc. Y relacionadlos con la vida cotidiana.
· Si no tenéis tiempo para sentaros a leer con vuestros hijos, que lean algo, mientras haces otra cosa: planchar, cocinar, coser, arreglar un aparato y si estás cansado, aprovecha mientras descansas en el sofá.
· Cuando tu hijo o hija lea el texto, procura:
- Que hable alto y claro.
- Que articule y vocalice bien.
- Corregidle cuando pronuncie mal una palabra, o cuando se salte alguna.
- Explicadle las palabras que no entiende. Para eso conviene que tangas un diccionario a mano.
- Que lea despacio, dando sentido a las frases, sin detenerse.
- Que use la entonación apropiada, con expresividad, evitando la monotonía, y que adecua la voz y los gesto al tipo de texto que sea: poesía, descripción, diálogo, etc.
· Por último, si un día por cualquier motivo no podéis hacer vuestro rato de lectura, no os desaniméis: volved a intentarlo al día siguiente con más ganas

Ánimo.

Fuente:
-Idea basada y adaptada de FREDERICS y TAYLOR.: Los padres y la lectura. Un programa de trabajo. Madrid. Visor. 1991.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Lecturas recomendadas para 1º Eso. Letra A.



ALGOZIN, Bruce: Prisionero de Elderwood.

Eres Redmond Longbow, oriundo del pueblo de Trillium que ha sido arrasado por el tiránico rey Cradack. Ahora estás encarcelado porque te convertiste en ladrón al robar las provisiones del ejército de Cradack. A partir de aquí serás tú el que decidirá el camino que recorrerás en esta aventura…


ALAPONT, Pascual: Devoraré bollycaos por ti.

El padre de Cristina es una calamidad. ¿Quién sino él montaría una horchatería en Londres? Sería como vender estufas en el Sáhara. Esta idea insensata hace que su hija y su novio Ramón rompan su relación aunque manteniendo el contacto diario a través del correo electrónico. De este modo nos hacen partícipes de sus sentimientos y de la aparición en sus vidas de nuevos personajes chiflados tales como un dentista que sueña con hacer contorsiones con la madre de Cris o los Zanetti, una enloquecida familia calabresa incrustada en el corazón de Londres.


ALMODÓVAR, A. R: Cuentos al amor de la lumbre I

Muestra significativa de cuentos populares maravillosos españoles entre los cuales encontraremos a personajes como Blancaflor, Juan el Oso, príncipes y princesas encantados, niñas perseguidas, niños valientes, princesas y pastores, muertos agradecidos y seres mitológicos.


ALONSO, Manuel L.: El impostor

Eduardo, un muchacho huérfano de dieciséis años, va a Palma de Mallorca para encontrarse con su tío Miguel, un hombre rico y enigmático, que a partir de entonces será su tutor. Pero el tío Miguel resulta ser un estafador y carterista que intentará enseñar el oficio a su sobrino. Un final lleno de sorpresas marcará profundamente la vida de Eduardo.


ALONSO, Manuel L.: Tiempo de nubes negras

Un día que Manolo se encuentra solo en casa descubre unas esposas que su padre ocultaba y se pone a jugar con ellas. Cuando quiere quitárselas se da cuenta de que no tiene la llave. La desesperación por la inminente vuelta de los padres, la impotencia frente a todos sus esfuerzos por liberarse de ellas y el desconcierto se van apoderando poco a poco del muchacho.




DE AMICIS, Edmondo: Corazón

Obra construida como diario escolar en el cual Enrique, muchacho turinés de tercer curso, anota los acontecimientos principales del año, entremezclados con las cartas de sus padres y con cuentos mensuales, algunos de los cuales se han hecho famosísimos (El pequeño vigía lombardo, De los Apeninos a los Andes, El pequeño escribiente florentino).


ASIMOV, Isaac: Amigos robots

Asimov nos describe una sociedad futura en la que los robots, lejos de ser una amenaza para los seres humanos, se convierten en sus fieles servidores y hasta llegan a suplir sus carencias afectivas.


AYMERICH, Maria: El secreto del ordenador

Bet y Popl, dos hermanos, se quedan solos porque sus padres se van a un congreso científico que se celebra en Baltimore. Se van a Girona a parar una temporada con sus abuelos, unos abuelos muy poco corrientes. A esto se le une que su ordenador comienza a dar errores y a emitir mensajes urgentes desconcertantes… Los chicos se verán así envueltos en una aventura muy peligrosa…