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La venganza de Don Mendo obra teatral de Pedro Muñoz Seca; fue estrenada en el Teatro de la Comedia de Madrid en 1918, convirtiéndose al instante en un éxito como comedia ambientada en la España medieval. Su éxito fue tan grande que, hoy en día, es la cuarta obra más representada de todos los tiempos en España junto con Don Juan Tenorio, Fuenteovejuna y La vida es sueño. Es, además, un recorrido por casi todos los metros y formas estróficas de la poesía castellana.
Fragmeto del elogio de la lectura
José Antonio Marina
viernes, 25 de febrero de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
Representación de La Venganza de Don Mendo - Jueves, 24 de Febrero durante el recreo
La venganza de Don Mendo obra teatral de Pedro Muñoz Seca; fue estrenada en el Teatro de la Comedia de Madrid en 1918, convirtiéndose al instante en un éxito como comedia ambientada en la España medieval. Su éxito fue tan grande que, hoy en día, es la cuarta obra más representada de todos los tiempos en España junto con Don Juan Tenorio, Fuenteovejuna y La vida es sueño. Es, además, un recorrido por casi todos los metros y formas estróficas de la poesía castellana.
La obra pertenece al género, creado por el autor, del astracán. El astracán es un género cómico menor que sólo pretende hacer reír a toda costa: la acción, las situaciones, los personajes incluso el decorado dependen única y exclusivamente del chiste, que suele ser de retruécano y de deformación cómica del lenguaje.
La venganza de Don Mendo es una obra que abunda en juegos de palabras y golpes de humor; una reducción al absurdo de los elementos propios del drama histórico con fines paródicos. Se unen elementos detonante del ayer y del presente en obvios anacronismos, haciendo además que personajes medievales se muevan en un mundo dominado por la moral utilitaria del tiempo de Muñoz Seca.
Argumento
Magdalena, hija de Don Nuño Manso de Jarama, está enamorada de Don Mendo, un noble pobre. El padre de la joven decide casarla con un rico privado del Rey, Don Pero. Ella, que quiere ascender socialmente, acepta sin decirle nada a Mendo ni a Pero. Por ello, cuando el último los descubre, Mendo acaba encarcelado y condenado a muerte. Un amigo de él, el Marqués de Moncada, le rescata y juntos planean una venganza.
La venganza de Don Mendo es una obra que abunda en juegos de palabras y golpes de humor; una reducción al absurdo de los elementos propios del drama histórico con fines paródicos. Se unen elementos detonante del ayer y del presente en obvios anacronismos, haciendo además que personajes medievales se muevan en un mundo dominado por la moral utilitaria del tiempo de Muñoz Seca.
Argumento
Magdalena, hija de Don Nuño Manso de Jarama, está enamorada de Don Mendo, un noble pobre. El padre de la joven decide casarla con un rico privado del Rey, Don Pero. Ella, que quiere ascender socialmente, acepta sin decirle nada a Mendo ni a Pero. Por ello, cuando el último los descubre, Mendo acaba encarcelado y condenado a muerte. Un amigo de él, el Marqués de Moncada, le rescata y juntos planean una venganza.
viernes, 4 de febrero de 2011
'Así fue como se puso las manchas el leopardo', de Rudyard Kipling
miércoles, 26 de enero de 2011
miércoles, 8 de diciembre de 2010
16 DE DICIEMBRE. DÍA DE LA LECTURA EN ANDALUCÍA
En el marco de actuación del Pacto Andaluz por el Libro, la Junta de Andalucía estableció, institucionalizar el 16 de Diciembre Día de la Lectura en Andalucía, fecha del nacimiento del poeta Rafael Alberti y del homenaje que en 1927 el Grupo Poético de la Generación del 27 rindió en Sevilla al poeta Luis de Góngora con motivo de su tercer centenario.
ELOGIO DE LA LECTURA
Me sería muy fácil hacer un apasionado elogio de la lectura. Contar y cantar sus maravillas. Caí bajo su hechizo cuando era adolescente, y aún continúo gozosamente sometido a su influjo. Pero no voy a hacer una alocución para los convencidos. No voy a animar a la lectura a los que ya son lectores. No me dirijo a alumnos, ni a padres, ni a docentes, sino a los ciudadanos andaluces. Hoy me gustaría convocarles a una gran movilización en favor de la lectura. Y hacerlo seriamente, dramáticamente incluso, porque leer no es un lujo ni una satisfacción privada. Es ante todo, una necesidad social, de la que va depender la calidad de nuestra vida y de nuestra convivencia. Ya sé que vivimos en tiempos de nuevas tecnologías, que ponen al mundo entero al alcance de un click. Pero esas maravillosas posibilidades resultarán inútiles si no sabemos aprovecharlas.(...)
Fragmeto del elogio de la lectura
José Antonio Marina
In memorian, Alfonso Canales y Carlos Edmundo de Ory
Oh aquellos días claros de mi niñez...
Oh aquellos días claros de mi niñez, aquellos
días entre jardines, entre libros y sueños,
a qué poco han quedado reducidos: las piedras
brillantes al sol alto del dulce mediodía
-¡qué amarilla se ha puesto de aquel sol la memoria!-,
las pequeñas calizas, los cuarzos y pizarras
polvorientas, suaves, bajo los almecinos,
aún tienen un rescoldo de recuerdo en mis manos;
el jazmín del estío- ¡qué fue de aquella nieveI-,
que daba olor de fiesta a la tranquila noche,
aún lo siento en el pecho, cuando cierro los ojos;
y el rumor de las olas, lenta, lejanamente,
en mi interior florece cuando llueve el silencio.
Calor, olor, rumores: a qué poco han quedado
reducidos los días lejanos y felices.
A veces el sonido de una piedra, cayendo
en una verde alberca, me hace creer que nunca
debió formarse un hombre sobre aquel que gozaba
sobresaltando aguas tranquilas. Y quién sabe
si hoy, corriendo esas aguas hacia mares futuros,
también piensan que nunca debieron de ser ríos.
Alfonso Canales
Hipérbole del amoroso
Te amo tanto que duermo con los ojos abiertos.
Te amo tanto que hablo con los árboles.
Te amo tanto que como ruiseñores.
Te amo tanto que lloro joyas de oro.
Te amo tanto que mi alma tiene trenzas.
Te amo tanto que me olvido del mar.
Te amo tanto que las arañas me sonríen.
Te amo tanto que soy una jirafa.
Te amo tanto que a Dios telefoneo.
Te amo tanto que acabo de nacer.
Carlos Edmundo de Ory
Oh aquellos días claros de mi niñez, aquellos
días entre jardines, entre libros y sueños,
a qué poco han quedado reducidos: las piedras
brillantes al sol alto del dulce mediodía
-¡qué amarilla se ha puesto de aquel sol la memoria!-,
las pequeñas calizas, los cuarzos y pizarras
polvorientas, suaves, bajo los almecinos,
aún tienen un rescoldo de recuerdo en mis manos;
el jazmín del estío- ¡qué fue de aquella nieveI-,
que daba olor de fiesta a la tranquila noche,
aún lo siento en el pecho, cuando cierro los ojos;
y el rumor de las olas, lenta, lejanamente,
en mi interior florece cuando llueve el silencio.
Calor, olor, rumores: a qué poco han quedado
reducidos los días lejanos y felices.
A veces el sonido de una piedra, cayendo
en una verde alberca, me hace creer que nunca
debió formarse un hombre sobre aquel que gozaba
sobresaltando aguas tranquilas. Y quién sabe
si hoy, corriendo esas aguas hacia mares futuros,
también piensan que nunca debieron de ser ríos.
Alfonso Canales
Hipérbole del amoroso
Te amo tanto que duermo con los ojos abiertos.
Te amo tanto que hablo con los árboles.
Te amo tanto que como ruiseñores.
Te amo tanto que lloro joyas de oro.
Te amo tanto que mi alma tiene trenzas.
Te amo tanto que me olvido del mar.
Te amo tanto que las arañas me sonríen.
Te amo tanto que soy una jirafa.
Te amo tanto que a Dios telefoneo.
Te amo tanto que acabo de nacer.
Carlos Edmundo de Ory
sábado, 4 de diciembre de 2010
Ana Mª Matute en nuestra Biblioteca
La torre vigía
Editorial Bibliotex, 2001
Colección Biblioteca El Mundo
Registros: 1037, 1066
Peuqeño Teatro
Editorial Bibliotex, 2001
Colección Biblioteca El Mundo
Registro: 1665
Editorial Bibliotex, 2001
Colección Biblioteca El Mundo
Registros: 1037, 1066
Peuqeño Teatro
Editorial Bibliotex, 2001
Colección Biblioteca El Mundo
Registro: 1665
Datos personales
- Biblioteca Huerta Alta
- IES HUERTA ALTA

